Desbordante apoyo solidario ante el sismo 19-S-2017 en México

20170920_144239

Por Rosalba García 

Miércoles 20
Después del sismo del 19-S con magnitud de 7.1 que estremeció a diversos estados del país y ocacionó varios derrumbes en la CDMX, Morelos y Puebla la solidaridad de la gente no se hizo esperar. El siguiente recorrido muestra la situación presentada en diversos puntos del sur de la ciudad y en poblaciones de la ruta a Morelos hasta llegar a Tetela del Volcán.

Desde las primeras horas del miércoles 20, diversas personas salieron a la calle a brindar ayuda en los lugares que habían presentado derrumbes. Las avenidas hacia el sur bloqueadas, transporte lento, personas caminando con palas, botes, bolsas de comida, jóvenes en bicicleta y motocicletas recorriendo varios puntos con materiales a bordo. La gente con visible preocupación preguntaba cómo llegar a la zona del derrumbe del multifamiliar en Tlalpan. El sorprendente derrumbe había compactado la estructura original y eso era impactante. Los accesos estaban bloqueados y en el lugar trabajaban con entereza rescatistas, bomberos y brigadistas; los cuerpos de policía recorrían la zona.

A las primeras horas de la mañana los voluntarios comenzaron a llegar con la iniciativa de ayudar en lo necesario. Las cadenas de personas se armaban para pasar productos perecederos que llegaban y salían a otros lugares de desastre en cantidad numerosa. El apoyo permanente de “silencio” mediante el puño cerrado que levantaban los asistentes cada vez que se necesitaba era un momento de coordinación y esperanza. La gente colocó letreros en diversos puntos para evitar el ruido, hecho complicado, dado que en avenida Calzada de Tlalpan se encontraba cargado el tránsito para acceder a otras zonas afectadas como San Gregorio en Xochimilco.

Los rieles del tren ligero fueron utilizados para recibir los víveres que los voluntarios iban clasificando. En cantidades números llegaron: herramientas, material de curación, comida preparada, agua y diversos productos útiles, mismos que a su vez también eran trasladados a otros puntos de igual necesidad y pese a ello los víveres no se extinguían, continuaban llegando.

20170920_184325

En la parte del camellón se encontraban algunas personas, familias que ya no tenían casa, varios desconcertados, otros esperando información, la mayoría con miedo y tristeza. En el mismo lugar se atendían las emergencias que se presentaban en los casos de voluntarios y rescatistas. Un bombero lastimado fue recostado en el pasto y atendido por médicos voluntarios, le hacían preguntas y con esfuerzo contestaba, le colocaron suero en el brazo. Así se presentaban diversas situaciones en diferentes casos.

Las labores continuaban en ese ritmo al momento que sorprendieron aplausos, al ser rescatada una persona viva y trasladada al hospital. Los voluntarios que se encontraban del otro lado comentaron que había sido un hombre de aproximadamente 30 años de edad, no hubo más información; solo fue un momento de aliento que motivo las ganas de continuar cada quién en su hacer que concentraban un trabajo de equipo.

En avenida Calzada de Tlalpan constantemente se trasladaban incontable número de camiones, camionetas y autos con víveres; también ofrecían transporte a los voluntarios que quisieran ir a apoyar a las zonas afectadas en Xochimilco. Era sorprendente la solidaridad de la gente cuando al escuchar expresar un llamado “¡Súbanse! Vamos a San Gregorio”, al instante se cargaba el vehículo; lo mismo en el acopio se acercaban vehículos con voluntarios que podían llevar víveres a diversos lugares afectados y se les compartía bastante productos de diversa índole, muchas veces sin estar seguros de si realmente llegarían.

20170920_184302

Alrededor de la zona acordonada del multifamiliar, ya en ruinas, y con la actividad apremiante de los rescatistas, se instalaron puestos de comida preparada (tortas, sándwich, platos con comida, agua, atole, café), y compartían con toda aquella persona que circulaba por el lugar. Era como una necesidad de la gente de expresar de alguna forma el apoyo o brindar una muestra de aliento, en una situación que puede ser la nuestra. El apoyo se miraba en los ojos del otro sin antes conocerse. Mujeres, hombres, jóvenes, adultos, niños y niñas ayudaban en lo que se ofrecía.

Las horas pasaban y los relevos en las diversas actividades estaban listos para empezar a sustituir ya sea a los rescatistas que mantenían actividad continúa dentro del derrumbe o en la labor de selección que realizaban los centros de acopio a escasos metros del lugar.

20170921_171110

Jueves 21-S Y 22-S-2017
La ruta del día jueves 21 fue rumbo a Tetela del Volcán en Morelos. El colectivo que me brindó el transporte se organizó y no llevo víveres, consiguió polines y herramientas para  llevar a las zonas afectadas, así como, uno que otro material de curación.
Los brigadistas iban carentes de herramientas y buscaron en centros de acopio en donde un día antes habían observado se contaba con abundante material que no se utilizaba. En dos centros de acopio ubicados en la zona División del Norte trataron de conseguir las herramientas pero decían que el material ya se lo habían llevado a otros lugares de necesidad. Lo que se consiguió fue con el apoyo monetario de gente solidaria y en el acopio de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México plantel Casa Libertad.

En la carretera fue notable el apoyo que salía hacia diversas zonas de Morelos principalmente hacia Tetela del Volcán. Camionetas, autos particulares y camiones con frases de apoyo a diversas entidades evidenciaron la solidaridad de los transportistas que en uno que otro momento compartían información de los lugares a los que se dirigían. En algún punto antes de salir de la CDMX un transeúnte al ver que se transportaban polines, ofreció donar los que tenía, si los necesitaban los afectados del sismo. De carro a carro compartían datos, se agradecía el apoyo y seguíamos el camino.

El traslado no fue tan complicado, pero si se presentaron algunos contratiempos, además de que se iba revisando la condición de los pueblos y si ya habían recibido alguna ayuda. Paradójicamente, en la mayoría de los casos fueron los recintos religiosos los que resultaron dañados con la visible caída de las cúpulas y también las sedes municipales de las regiones. Algunos puntos de la carretera eran obstruidos por derrumbes, entre Ecatzingo y San Francisco Ocoxantepec el ejército mantenía bloqueaba la zona y no permitía el paso.

Ecatzingo, Ocoxaltepec, Tlamimilulpan fueron registrados de forma general y se reconoció que los lugares ya estaban recibiendo apoyo de la gente, pues había vehículos y camiones que ingresaban a entregar víveres y el pueblo manifestaba su apoyo mediante cartulinas en las que escribieron su agradecimiento por la solidaridad.

FullSizeRender

En este lugar la ayuda iba llegando en vehículos que entregaban apoyos de mano en mano y un camión, presumiblemente del DIF, que vació la ayuda en la sede de gobierno del lugar. La presencia de la gente era importante y se mantenían en la espera de la entrega de los víveres, preocupados siempre que así fuera. Aquí la gente se encontraba muy preocupada, principalmente, por el posible desgajamiento del cerro, hecho que les afecta porque por el momento ni siquiera pueden sembrar ante la situación. Las personas de la comunidad expresaron daños estructurales y se identificaron algunos que la brigada pudo resolver parcialmente. Mientras que los víveres se repartían, una mujer afectada no se acercaba a recibir los apoyos porque decía, “es mejor que lo reciba la gente que más lo necesita”.

Se logró llegar a Tetela del Volcán zona señalada como más afectada. También el centro de acopio fue instalado en el palacio municipal del lugar. Muchos de los que se solidarizaban ahí mismo entregaban lo que iban a donar, por tal razón la mayoría de los centros estaban bien dotados de todo tipo de víveres. La brigada con la que iba buscó a una persona que guiará a los lugares que necesitarán los materiales que se transportaron.

Muchas de las personas a las que les preguntaban si necesitaban un polin, interpretaban de forma equivocada, pues se pensaba que con tal material podrían reconstruir sus casas.
Se lograron colocar los polines en diferentes lugares con mucho riesgo. Ahí nos dimos cuenta de que las zonas más afectadas fueron las más altas y que el factor principal fue el tipo de construcción que se caracterizaba por tener bases hechas de material de adobe y sobre algunas de ellas, continuaron construyendo hasta dos niveles más de losa y sin castillos rígidos, tal situación parecía no preocupar, porque no había antecedentes de sismos en la región.

La gente se mostraba agradecida por las expresiones que se veían a cada momento, cuando subían entre las calles las camionetas y los autos que dejaban apoyos solidarios de casa en casa y mano en mano; los pobladores comentaban “nunca había llegado ninguna ayuda hasta acá”. Y por lo mismo se organizaban para verificar que los víveres sí se entregaran.

IMG-20170922-WA0015

Las personas afectadas veían a la brigada y les solicitaban apoyo para evaluar sus casas. Los brigadistas se limitaban a explicar lo que identificaban, sin dar falsas esperanzas, aclarando que debían esperar a un experto que valoraran sus casas.
En el pueblo ya había caído la noche y las actividades se dividían en dos equipos que colocaban polines en lugares diferentes, y el otro equipo que entrevistaba y comentaba experiencias con los pobladores respecto al sismo.

La mayoría de las personas estaban muy preocupadas por sus casas que en el mayor de los casos quedaron derrumbadas o inhabitables y cuestionaban a la brigada, si el gobierno iba a dar alguna ayuda para la reconstrucción de las mismas. Esa era una de las preocupaciones más apremiantes que se comentaron. La mayoría de los afectados no utilizaban los albergues que ya estaban acondicionados para dar refugio, la razón que expresaban era que temían les robaran lo poco que aún les quedaba al interior de su hogar, por lo que se quedaban en casa de familia o vecinos cércanos, mientras que otros, igual dormían en el patio de sus casas destruidas.

En Tetela del Volcán la ayuda que hasta el momento había llegado, era abundante y proporcionada, principalmente, por la sociedad civil. A las 11:00 de la noche del segundo día del sismo, aún no había llegaba apoyo del DIF a la zona. La solidaridad que la gente brindó en estas zonas, quedaba difuminado al no reconocer si era apoyo para los afectados por el sismo o un aportación a la pobreza extrema que existe en tales regiones. Los pueblos más afectados aquí fueron San Miguel, Santiago y Lomas Lindas.

Los horas pasaban y la madrugada caía pero en Tetela del Volcán, la gente se mantenía despierta, pese al cansancio, se mostraba alerta ante el temor de otro sismo y ante la presencia de diversos grupos de brigadas que llegaban a apoyar de alguna manera.

IMG-20170922-WA0088

Los materiales para trabajar se terminaron, la brigada concluyó las tareas y fue despedida con un cariñoso gracias, expresado en innumerables ocasiones y en un texto escrito en cartulina a la salida del pueblo.

De madrugada se dio un recorrido general en Tlayacapan lugar en el que ya se había hecho trabajo de limpieza y acordonamiento de zonas, en varios puntos los daños fueron totales en cuanto a estructura. En el centro se encontraba la ubicación del acopio que igualmente parecía suficiente.

La señora Eva Figueroa en la región de San José de los Laureles se acercó a la brigada para preguntar si llevábamos ayuda y que si era el caso comentó, “no lo entreguen en las oficinas de gobierno porque ellos le dan sólo a las personas que son sus familiares o allegados y pues eso no es justo”. Las personas organizadas, desviaban a los camiones que llegaban con ayuda, al explicarles lo que sucedía y así evitar que llevaran el acopio a la instancia oficial de la región.

Finalmente, los aspectos a destacar respecto a esta actividad realizada durante los días 20, 21 y 22 es que las zonas visitadas están cubiertas con suficientes víveres, por el momento. El apoyo y solidaridad de la gente se ha desbordado en gran medida con trabajo y acopio de víveres, ahora es importante verificar que el recurso sí llegue a los afectados y reconocer si eso ya es suficiente por ahora.

A la gente afectada le preocupa más, saber qué pasará con sus casas, ¿les ayudarán con los materiales para reconstruirlas o no?

Una de las necesidades apremiantes es que lleguen profesionales a las regiones mencionadas y a las más lejanas para que revisen sus casas y evalúen si es mejor demoler para que no allá riesgos o qué cosa hacer porque hay muchas construcciones en muy mal estado y sin revisiones adecuadas, hecho que puede ocasionar más perdida de vidas.

Es importante señalar que en todos los puntos en los que se documentó, la labor de la sociedad civil fue destacada para organizar, resolver, ayudar, compartir y difundir. Es necesario no olvidar a los afectados, ni abandonarlos porque el problema apenas inicia: la pérdida de familiares, familias sin hogar o sin espacio de trabajo, situación de salud graves en varios casos, desplazamiento a albergues, entre muchas otras problemáticas.

A partir de esta mirada que observó las consecuencias del sismo, en algunas zonas, la recomendación para las personas que viven en algunos de los estados en que hubo afectaciones serían dar una puntual revisión de sus colonias, casas, escuelas, centros de trabajo y/o lugares por donde transitan. Identificar si las construcciones están en peligro y de ser así alertar, ubicar los lugares, colocar cintas de precaución, hacer lo necesario en cada caso, porque los sismos siguen y hay que evitar en la medida de lo posible que se den más desgracias.