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Oct 23

En los caminos del metro llega el Tour Chamanes y Pantanos de Revolver Plateado

Por: José De La Rosa

Ajustando el equipo de sonido para sonar lo mejor posible, micrófonos, monitores, cables. Después viene la voz del presentador anunciando al grupo venido de tierras lejanas. Los primeros acordes de guitarra suave, deslizándose hasta distorsionarse poco a poco, voz áspera, dura y potente.

Revolver Plateado es el grupo venido precisamente desde Colombia, el país hermano tan violentado pero que no deja de mostrar la cara noble en su música. De gira por México en su llamado Tour Chamanes y Pantanos; vinieron al Festival Quimera Metepec 2016, en el Estado de México, un festival que lleva ya 10 años y que es una plataforma multidisciplinaria de teatro, música, literatura y cine. Ahí se presentaron junto a Fito Paez, Los Elefantes también de Colombia, Alondra d la Parra, La Lupita, Emir Kusturica, entre otros.

Después llegaron a la Ciudad de México en el Foro 246 y al siguiente día un concierto para ellos fuera de lo común, en la estación del metro San Lázaro. Con un público que en ratos se volvía efímero y escurridizo, pero que no dejaban de interesarse y escuchar un poco de  buena música para olvidar el ajetreo cotidiano. Una rola suave y mística como Libélula, canción que se mantiene en la radio colombiana.

Pasando de lo melodioso a riffs duros que rememoraron al buen grunge noventero, potencia en las guitarras que se acompasan a la batería que prende a los transeúntes y se quedan en las escalinatas de la estación, las notas altas de la guitarra llaman la atención de la gente mientras en punch de la bataca se contagia con buen ritmo. Los pasajeros van transitando y mirando a la vez que escuchan, se detienen y se van bailando un poco mientras el sonido se expande por el domo circular de la estación que se hace envolvente, un viaje sonoro eléctrico en un lugar sugerente.

Revolver Plateado, una banda que vino a promocionar su nuevo disco Luz de San Telmo, el tercero en su haber. Al tocar algunas de las piezas de este disco, como Los Árboles, Cosas que olvidar, entre otras hicieron que quienes iban pasando por los pasillos de esa estación repleta preguntara por el grupo y llevara algún disco, es notable que los caminos del metro siempre llevan a algún lado y ahora hasta la música del sur. Con esto la banda da una pequeña muestra de que en Colombia  no solo se hace música tropical sino que hay una gran variedad y ellos son el claro ejemplo. Su último toquín lo harían en la ciudad de  Puebla a lo que van con verdadero gusto. Quienes los hayan visto habrán escuchado a una de las mejores bandas colombianas. Quizás los tendremos de regreso a tierras mexicanas.