Jul 20

Reaprehensión bajo engaños de José Antonio Arce desde Oaxaca

Por: Elizabeth Luciano

Nuevamente una muestra de abuso de poder por parte de autoridades capitalinas, luego de perseguir por vía satelital con el celular, rastrearon al compañero José Antonio Arce Avendaño, quien llevaba varios meses residiendo en el estado de Oaxaca. Con engaños de una visita sorpresa fue detenido, esta acción se conoce como desaparición voluntaria.

La primera detención del compañero José Antonio fue el pasado 26 de mayo de 2015, durante la marcha por la aparición con vida de los 43 normalistas desaparecidos. Cuando se quemaba la propaganda electoral, policías agrupados en el cuerpo policíaco nombrado “operación relámpago”, el director general de la policía metropolitana Álvaro Sánchez Valdés conocido como “Jefe Neptuno” provocó la agresión, al empujar y tratar de apagar el fuego que estaba ya por extinguirse, hasta el momento sin dañar a nadie, posteriormente se dejaron venir los granaderos para realizar las ya cotidianas detenciones arbitrarias, la agresión verbal y golpear a las personas que encontraban a su paso.

Fue en ese momento que detuvieron a José Antonio Arce, manteniéndolo desaparecido por más de 24 horas. Fue presentado hasta el siguiente día, alrededor de las siete de la tarde en el Ministerio Público de la delegación Cuauhtémoc. Durante ese lapso, Arce denuncia constantes amenazas contra su persona, además de violencia física. En los medios comerciales se difundió que no había ningún preso o presa por tal situación, que habían sido liberados horas después, información que resultó una total mentira.

A José Antonio se le acusó en ese momento de “Ataques a la paz pública e intento de homicidio a un servidor público, Álvaro Sánchez Valdés”, quien lo amenazó al verlo a la cara y le dijo: “ya te chingaste, tenemos todos tus datos y no vas a salir”.

Debido a falta de pruebas, el detenido salió en libertad la madrugada del 28 de mayo, un abogado de oficio le dijo que su caso estaba cerrado, esto ocasionó molestia del servidor público y ante lo que se presume decidió vengarse.

El pasado viernes 17 de julio de 2015, alrededor de las 3:00 de la tarde, José Antonio Arce Avendaño fue engañado vía telefónica. Desde meses atrás él y su compañera decidieron irse a vivir a Oaxaca, cuando ocurrió su detención sólo vino por asuntos personales y a solidarizarse con la manifestación por la aparición con vida de los 43 normalistas.

En la llamada a su celular, se le dijo que eran amigos que querían darle una sorpresa y pedían fuera recogerlos. Cuando José Antonio acudió al lugar, fue subido en una camioneta Toyota color arena por policías vestidos de civil. Logró hacer una llamada una hora después y  avisó que seria trasladado al Reclusorio Norte.

El viernes 17 de julio, alrededor de las once de la noche fue presentado en el Reclusorio Norte en donde se le notificó que su proceso anterior no se cerró y tenía una orden de aprehensión; a José Antonio no se le permitió ver a algún familiar.

Es hasta el sábado 18 de julio de 2015 alrededor de las 19:00 horas cuando se dieron informes de él, casi 24 horas, cuando el desahogo de pruebas para su inocencia es de 48 horas, sin saber hasta ese momento de qué se le acusaba.

Tanto su detención-desaparición voluntaria arbitraria y su proceso legal están llenos de anomalías. Los familiares, amigos y amigas afirman que no hay pruebas de lo que se le acusa, “él jamás arremetió contra el servidor público, sin embargo por venganza del jefe Neptuno van por Antonio Arce hasta Oaxaca”. En el expediente hacen desaparecer la declaración del compañero antes de salir en la madrugada del 28 de mayo de 2015.

Es por todo ello, que los familiares y amigos denuncian ante Derechos Humanos el hostigamiento y seguimiento que se le dio a su compañero sin reconocer que antes había sido liberado por falta de pruebas. Solicitan la difusión del caso para evitar que sigan existiendo detenciones arbitrarias por cualquier tipo de policía, del grupo que sea.

Además, convocan a un mitin solidario por el compañero José Antonio Arce Avendaño para el día martes 21 de julio de 2015 a las nueve de la mañana, en los juzgados del Reclusorio Norte, ya que ese día será su primera audiencia para el desahogo de pruebas y confían que pueda salir en libertad cuanto antes.

 

Ago 27

CRÓNICAS DE UN FARSANTE: Monarca Bar

Por Tharwing Morosini

Por cincuenta varos te sigues tomando una chela. Este lugar lleva cerca de veinte años en la zona y siempre que vengo aquí me pregunto de qué lado me gustaría estar en caso de que hubiera una riña en el área donde la gente acostumbra fumar… y  es que a este pequeño barandal colocado en el pasillo de este bar de Cuautitlán Izcalli ubicado en el segundo piso de una de las plazas más antiguas del centro de este municipio suburbano no le tengo tanta fe en caso de que el  odio se apodere de un par de locos, aunque -se dice- hasta el momento no ha ocurrido.

La vieja guardia del rock tradicional y clásico sigue sonando alto: The doors, Metallica, Heroes del Silencio forman parte de la cotidianeidad desde los lunes a temprana hora.

Tres mesas de billar acompañan un  pequeño  escenario donde -a veces desde el jueves- suenan  bandas que van del metal nacional original más underground, hasta las bandas de los covers más comunes que por poderosas razones prácticas  y de conveniencia para los músicos, siguen sonando desde antes de principio de este siglo.  Entre la necesidad de tocar, el gusto de ganarse la vida tocando y el hecho de saber que es más fácil trabajar si – en caso de emergencia- cualquier otro colega se sabe la rola de siempre, hace que los músicos se sigan echando a los hombros la misma chispa adecuada o un rico bailongo al son del listón de tu pelo. Bueno, eso me imagino después de una cerveza y un absinth sentado en la barra de este lugar que siempre tiene un tono a media luz que suele hacer caer en la ficción de que  el tiempo se detiene. Aquí  –de alguna forma- siempre es  martes, no dudes en  hacer la reta de ajedrez. Stay Wild dice la dulce canción un grupo originario de Australia (Duran Duran) que queda un poquito lejos de aquí. Un salto dinámico y poderoso de la imaginación me lleva a una pradera ajena y volada de un lugar que es el privilegio de algunos argentinos, supongo desde que el poder se hizo delirio en Las Malvinas… luego los recuerdos aterrizaron para colocar mis ojos detrás del siempre amable barman, justo ahí está la pecera que solía estar en la casa del vecino en un barrio sagrado no muy lejos de acá. Es la pecera de mi infancia y ahí habitaba una piraña enorme que sabía volar, con sus enormes alas de múltiples colores solía desatar tempestades  y podía devorarnos a todos justo ahí, cuando el súbito relámpago de Dios decidiera que la humanidad ha llegado a su fin. Esa piraña de más de 22 kilos había recorrido durante las noches más de 24 Estados del País.

Una mariposa azul y naranja gobierna un bar rojinegro que aloja treintones y cuarentones que entre complejas existencias por momentos combaten la frase “el rock ha muerto”. No la neta no, pero me gusta pensarlo. Esto es una especie de cofradía latina en medio del corazón de uno de los municipios más bellos, confusos y amigables de las afueras de la gran Ciudad de México.

Monarca es un lugar único y engañoso, la paridad es el alma de todas las suertes infinitas que con arraigo o no venimos aquí, después de renunciar a algún destino o buscándolo entre nubes de música de distorsion.

La materia ingrávida sueña con materializarse en un México alcohólico y permisivo

Suerte del cielo, caída en una mala tocada, vanidad de vanidades. Desde acá se ve  como baja la rebelión delas cabalgatas que habitan en cada una de las notas, con la pesadez de las palabras y una extraña sonrisa que desde lejos tiene esa mina que no para de mirar… Mejor me voy antes de que me enlie con su novio imaginario. Acá sigue siendo el siglo XIX.

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Ago 22

En busca del borrón y cuenta nueva

Por Ana Ivonne Cedillo  

Elvia celebra el triunfo de su candidato y no obstante, dice que haber votado el pasado 1 de julio no es suficiente para lograr una verdadera trasformación en su país. Esto se lo comenta a sus compañeras de lucha mientras caminan en una de tantas manifestaciones en contra de la Reforma energética a las que han asistido. Ella frunce el ceño y con voz firme comenta que ya ha sido demasiado lo que los mexicanos han aguantado del gobierno, que es el momento de despertar y exigir sus derechos.

Desde hace dos años que Elvia pertenece a la Asamblea Nacional de Usuarios de Energía Eléctrica (ANUEE), una organización integrada por personas que desde la extinción de Luz y Fuerza del Centro han enfrentado los altos cobros de luz y ante la imposibilidad de solventar tarifas tan altas, han dejado de pagar el servicio.

Ellos aseguran que no se niegan a pagar, pero desde hace más de ocho años han pedido una “tarifa social y justa” además de un “borrón y cuenta nueva”, pues para muchos el adeudo ha crecido hasta hacerse impagable. La tarea no ha sido fácil, además de enfrentar las amenazas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de cortarles el servicio; han tenido que marchar por las calles de la Ciudad de México y hacer visible su lucha exigiendo al gobierno federal de una solución, lo que hasta el momento no ha sucedido.

La falta de respuesta a las demandas de la ANUEE ha obligado a los más de 72 mil usuarios que integran la organización a instalarse en un plantón frente a la Secretaria de Energía (SENER), un plantón que hasta la fecha lleva más de 50 días. Sobre la banqueta se han colocado grandes carpas blancas, espacios que han servido para que los usuarios se cubran del sol por las mañanas o del frío y la lluvia que los sorprende por las tardes o noches. A veces también para comer en la intimidad el taquito, la torta que cada grupo lleva y así evitar ser observados por las personas que por ahí caminan mirándolos muchas veces con rencor y fastidio.

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En la ANNUE hay hombres y mujeres, en su mayoría adultos mayores. Quizá porque son los responsables de solucionar el problema en casa o quizá porque son los integrantes de la familia que tienen el tiempo para asistir a esta lucha que les ha llevado años, pero ahí están en su “plantón activo” como ellos lo han denominado”. Unas veces se encuentran frente a los autos informando con grandes mantas mientras los detiene la luz roja del semáforo, otras veces  haciendo pequeños mítines frente a ese enorme edificio de la SENER.

A Elvia le toca cubrir su guardia en el plantón los jueves, el dolor de sus piernas que deja ver en su caminar no es impedimento para que asista a la cita y se reúna con sus ya amigas en resistencia. Desde las seis de la mañana ella se prepara para salir de casa, dejando a tras los achaques y muchas veces molestias en su estómago. A pesar de todo, ella está decidida a llegar hasta el final de la lucha pues está convencida de que van alcanzar la solución. “Yo no he dejado de luchar. Yo quiero ver y llegar al final, pienso que sí vamos a encontrar esa solución que andamos buscando. Si tú quieres luchar, quieres obtener algo pues todo cuesta,  nadie te lo va a regalar, entonces aquí  nosotros estamos luchado por la cantidad que nos cobran, porque no podemos pagarla, tampoco quiero que me lo regalen pero que sea un pago justo, yo no digo que no la voy a pagar pero que sea un pago justo”.

Mientras Elvia come una gelatina sentada en las escalinatas de la salida del edificio de la SENER, escucha la información de los coordinadores de la ANUEE y se enorgullece de haberlos encontrado: “Ya despertamos, antes no nos sabíamos defender, no había nadie quien nos motivara, no sabíamos pelear nuestros derechos. Ahora con esta comunicación que tuvimos con el Sindicato Mexicano de Electricistas es que nos dimos cuenta que también podemos defender nuestros derechos”.

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SME y ANUEE una alianza estratégica

Con la extinción de Luz y Fuerza del Centro, hecho sucedido en el gobierno de Felipe Calderón, más de 44 mil trabajadores quedaron sin empleo, dando un golpe directo al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y dañando de manera colateral al usuario, así lo explica Daniel Pineda Millán, perteneciente a la Coordinación Nacional del ANUEE.

Él señala que es así como el SME en coordinación con los usuarios crearon la organización, quienes desde el 2010 “iniciaron una pelea contra un enemigo común que es el gobierno federal y sus instituciones”.

Pineda Millán explica que la ANUEE ha encontrado tres vías para defender la energía eléctrica, primeramente “la legal en la que han utilizado el recurso de la instancia de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO)”, ingresando  una queja por los cobros excesivos.

Otra vía ha sido la política social, de la cual Daniel Pineda dice: “es la protesta que llevamos a las calles y es donde manifestamos nuestra inconformidad y nuestro repudio. Con nuestras consignas, marcamos nuestros derechos, como es la energía eléctrica a partir de que es una obligación del estado suministrar la energía eléctrica al ciudadano mexicano pero a partir de una tarifa pagable, una tarifa justa”.

Las tres demandas concretas de la ANUEE son: borrón y cuenta nueva, una tarifa social y justa y la luz como un derecho humano. Para alcanzar la última, han tenido que seguir la vía legislativa con los órganos del estado, que son las Cámaras de Diputados, de Senadores y la Asamblea local de representantes. Para ingresar una iniciativa ciudadana, la Cámara de Diputados les ha pedido 130 mil firmas. Después de tres intentos, la iniciativa se encuentra en el Congreso con más de 206 mil firmas pero está en pausa, pues el cambio de gobierno los ha llevado a esperar a que se establezca el nuevo Congreso.

Un plantón indefinido

A pesar de que el gobierno entrante de Andrés Manuel López Obrador ha dado una respuesta positiva para dar solución al problema de la energía eléctrica, los integrantes de la ANUEE han decidido mantenerse en resistencia, pues aseguran que “…es el gobierno neoliberal de Enrique Peña Nieto quien tiene que dar salida al conflicto”.

“Hemos tenido acuerdos directamente con la Secretaria de Energía, que concentra a la Comisión Federal de Electricidad, la Secretaría de Hacienda, PROFECO… sin embargo hay falta de voluntad política del gobierno saliente para resolver este conflicto”, dice Daniel Pineda.

Ante tal escenario, no descartan voltear la mirada al nuevo gobierno del cual aseguran obtendrán respuestas más positivas pero han decidido seguir en plantón, “como una herramienta de lucha que les permitirá seguir vigentes para alcanzar sus objetivos”.

Como integrante también del Sindicato de Electricistas y celebrando el arranque de la nueva Suministradora Básica del Centro (SUBACE), Daniel Pineda dice a los usuarios en resistencia que tengan la confianza de seguir, pues con su “aliado natural que es el SME van a salir adelante de este conflicto pues tenemos los elementos técnicos y los instrumentos productivos, políticos y sociales con los que podemos alcanzar la solución. Les podemos decir a los usuarios que el SME tiene un compromiso firme con la ANUEE, en el entendido de que tenemos el compromiso de alcanzar el borrón y cuenta nueva y sobre todo una tarifa social justa”.

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Jul 23

CRONICAS DE UN PODRIDO: Mclolita es inmune al dolor

Por Tharwing Morosini
Foto: Salvador Alcántara

Cae la noche con suavidad en la Ciudad de México. Este jueves, doceavo día de julio de 2018 nos recibe con humedad simple… y una sola misión nos apremia después de la Jornada laboral, llegar al show de una joven mujer que porta el sugestivo nombre de MClolita. Del metro a la calle Moliere nos restan dos preguntas, este anticuado método de interrogar a la gente que vende golosinas en triciclos amarillos en lugar de utilizar algún recurso de internet nos da el camino y -a la vez- es un vago pretexto para interactuar…

Por fin en la dirección indicada un discreto anuncio nos indica que –efectivamente- ahí es RockMore, un club de Música cuya existencia desconocíamos. Polanco no es exactamente el lugar de nuestras juergas. Entramos tímidamente a un restaurante ya vacío y un señor que hace las ultimas friegas de la loza del día nos indica que efectivamente es subiendo las escaleras. De frente un portón de madera cerrado, adentro ya se escucha música. En realidad hemos llegado una hora tarde y no sé si acaso ya no hay acceso o es solo una prueba de sonido… esperemos unos minutos, del lado izquierdo hay gente que entra y sale de una misteriosa cabina de teléfono, algunos saludan otros no, todos con cierta apariencia de fumadores. Los demonios en mi cabeza dicen que no debiera estar ahí, que he llegado tarde y es una señal de que me retire, sin embargo llega un buen tipo uniformado de alguna oficina, lentes, barba y bigote Daliliano. Insisto es un buen tipo, también trata de averiguar si ya es demasiado tarde y prefiero no mentirle y decirle que no se en realidad… que esperemos. Resulta ser un seguidor de Mclolita desde que estaba en las WuanderBra… una banda de tres casi-niñas de uno de los municipios que conforman los suburbios noresteños de la gran ciudad, quienes decidieron iniciar la aventura de hacer rockanroll hace ya algunos años. Un par de anécdotas salen de la buena platica de mi recién compa improvisado de concierto, mientras se disipa la duda de si estamos a tiempo de entrar o no, se abre la puerta y están ahí…

Ella: Positiva , energica, poderosa y amable, saluda con alegría, con naturalidad.

EL: Sereno, grácil y entusiasmado en que todo salga bien.

Entre los dos( El cómo productor , Ella solista en el escenario ) dan vida a Mclolita, una chica vintage que hace electrorock, con sonidos que evocan las discos de los ochentas finamente mezclados con riffs rockeros, un poco de rap y pop suave y dulce, cierta ingenuidad maliciosa y provocativa en las letras que buscan: Un mundo mejor, un mundo feliz…

Sí, en medio de esta pesadilla Huxley-Orwelliana que acapara el siglo XXI hay una chica que apuesta por hacernos saber que solo el sueño es real.

Ya es un poco más tarde de lo que anunciaba la propa y Mclolita está un tanto impaciente porque no llega nadie… el lugar es pequeño, discreto, con una especie de lámpara enorme morada en el techo, lugar a media luz vestido de tela y alfombra… el compa oficinista que ahora sé que se llama Miguel, me platica con una notable pasión por la música como fue que eligió dejar el camino de las de este sagrado arte para convertirse en un licenciado en informática con un empleo estable en un banco.

De a poco llegan los destinados a escuchar el concierto, algunos que quizás son familiares, dos parejas de veinteañeros que deciden sentarse hasta enfrente y después un pequeño grupo de hombres mayores a los 40 años que inevitablemente me hacen preguntarme si acaso estarían sentados allí si la misma Música que escuchan estuviera interpretada por un cuarenton con cara de miraporno y no por una joven de falda corta que aún no llega a los 25 años.

La noche lista y el foro discreto pero Mclolita no se desanima y se entrega a ofrecernos un buen concierto. Mujer orquesta se dice a si misma… apoyada con una guitarra, sintetizador y una computadora nos comparte su Opera prima.

Con cierta valentía se dice “Inmune al dolor”… aunque estoy seguro que la pieza que lleva este nombre y que es el sencillo promocional de esta producción no es el mejor de los temas, hay canciones como Mr. Shaka o Violenta Top que tienen musicalmente una construcción de riffs más oscura, menos confitada. Las letras voluntaria o involuntariamente contrastantes vagan entre el idealismo, la positividad amoral e imágenes que inevitablemente a Miguel y a mí nos hacen pensar en el galopante apocalipsis que estamos viviendo.

Un cover de Depeche Mode en español aligera la noche después de que corrieron a uno de los chicos de enfrente por haber descorchado una chela que traía entre la ropa, si de por si no somos muchos pensamos todos…

-¿que no ves que estamos en Polanco?- le dice la mujer que aparentemente es la encargada del lugar en medio del bochorno.

Nosotros ( mis demonios y yo) que no somos sino unos descontinuados del sueño musical, alejados del circuito actual y con ánimos caprichosos de dar cuenta escrita de las bandas y propuestas artísticas que en estos tiempos surgen de los suburbios de la Ciudad de México, Mclolita nos suena a un viaje entre el pop y el rock industrial de los ochentas con saltos entre la dulzura y la penumbra que habita en casi cualquier ser humano. Nos recuerda al Animals de Marylin Manson y a las últimas canciones del naturaleza sangre de Fito Paez.

El electrorock es el recurso de los resistentes, de aquellos que después del inevitable y doloroso final de un proyecto gestado en la primera juventud no quieren dejar de hacer lo más bello del mundo: hacer la Música. Aun en solitario, llevando las riendas y no desistiendo. Si estuviera leyendo este articulo olvidaría todo lo que esta escrito, simplemente husmearía en el youtube con morbosa actitud para saber que o quien es Mclolita, que al final de cuentas , las palabras aquí vertidas solo son elucubraciones de un farsante que se hace pasar por periodista en medio de los laberintos del desquicio citadinos. Prometo leer algun dia a Nabokov.

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Dic 18

CASI 4 AÑOS DE PRISIÓN DEL PROFESOR OSCAR HERNÁNDEZ NERI SIN FUNDAMENTO LEGAL

Por Rosalba García García

Edo. de Méx. a 18 de diciembre de 2017. En el reclusorio de Texcoco, Estado de México, se mantiene recluido al profesor Oscar Hernández Neri, considerado preso político por su condición de luchador social, recordemos que él ha impulsado la creación de escuelas públicas en zonas de mayor carencia económica. La apertura de Preparatorias como la número 55, 224 y 171 son algunos de sus logros obtenidos, así mismo, la propia Universidad Revolución.

El 30 de abril del 2014 el profesor fue encarcelado por el supuesto delito de homicidio y hasta el momento no se han presentado pruebas contundentes que demuestren su culpabilidad. Primero, había participado como testigo del caso de supuesto homicidio del que se le acusa, y después de ciertas diligencias lo señalaron culpable del crimen, ello mediante una acusación que fue arrancada bajo tortura, asegura el acusado.

Desde la detención, el proceso jurídico ha sido lento, “están haciendo todo lo que está en sus manos para mantenerlo recluido”, así lo expresó Cesar Hernández Neri hermano del acusado, en entrevista para Andar-es. Además, expuso algunos elementos que considera evidencian “la construcción de un delito”.

El profesor Oscar Hernández Neri, en entrevista vía telefónica desde el lugar de su reclusión, describió las arbitrariedades a las que han incurrido las autoridades a lo largo de su proceso jurídico.  Hizo referencia a la denuncia hecha en el video anterior, respecto a la Junta de Peritos en medicina legal realizada el 19 de mayo de 2015, en la que el Doctor Jesus Morales Ramírez aseguró, “falseó información”.

El profesor detalló, “para sostener su dicho se apoyó con información de un libro de toxicología clínica de Miguel Ángel Montoya Cabrera; y cuando nosotros analizamos este libro nos dimos cuenta de que mentía, estaba tergiversando la información de este texto para apoyar su dicho”. “Esto lo denuncié como una declaración falsa, obviamente, los que declaran en términos de ley deben conducirse con verdad y no lo hizo”. Sin embargo, la demanda en la mesa de responsabilidades no ha procedido, a casi ya dos años de la denuncia realizada, la fiscalía no ha ejercido acción penal contra el perito.

Dic 04

La vida después del temblor en la Ciudad de México

Texto de Ana Ivonne Cedillo

Fotografías de José Luna

 

Mi vida y negocio colapsados

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Antes de que la tierra se sacudiera, en su tienda de abarrotes Alejandro había terminado de atender a uno de sus clientes, y ya solo, caminó hacia la puerta para charlar con los amigos que regularmente se sentaban en el quicio que tenía fuera de su negocio. Al dar el primer paso sobre la banqueta sintió la primera sacudida, de pronto todo comenzó a moverse.

Él pudo resguardarse en la acera de enfrente y mirar como el edificio de su negocio colapsaba ante sus ojos. Nunca olvidará el ruido que escuchó cuando esto sucedió. Sabía que lo que miraba en ese momento era “la conclusión de un capitulo y el comienzo de un cambio radical en su vida”.

José Alejandro Garibay era dueño de la tienda de abarrotes “Algeca», uno de los cinco negocios que se encontraban en la planta baja del edificio de Concepción Béistegui 1503. Por 26 años, abrió y cerró su negocio de 6:00 de la mañana a 9:00 de la noche, “el mayor tiempo del día me la pasaba aquí, en Algeca dejé gran parte de mi vida, hora ya no existe”, comenta.

De la mercancía y material que existía en la tienda, solo recuperó el cinco por ciento, todo lo demás se quedó adentro. Ante este escenario, ve complicado comenzar nuevamente su negocio; dice: “necesitaría alrededor de cien mil pesos para lograrlo, así que prefiero esperar unos meses o quizá un año mientras dura la reconstrucción”.

Hasta el momento Alejandro ha recibido el apoyo de 3000 mil pesos que el gobierno de la Ciudad de México otorgó a los damnificados, también los 2000 pesos de la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO), pero sabe que esa ayuda solo durará un tiempo.

El Ángel de Adela

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María Adela no quiere hablar sobre lo que pasó el 19 de septiembre, dice que fueron momentos dolorosos que al recordarlos la hacen llorar. Ella esquiva la mirada y limpia con un pedazo de papel las lágrimas que no pudo retener.

Adela era propietaria de la estética El Ángel, su local se encontraba a lado de la tienda del señor Alejandro. Así como Alejandro, aunque no habitaba en el edificio, la mayor parte del día se la pasaba con sus clientas a quienes cortaba y arreglaba el cabello. “Sé que existen casos más graves y dolorosos que el mío, sin embargo, mi estética era parte de las actividades que le daban sentido a mi vida”, platica Adela; y continua: “Mi hija me había recomendado que dejara de trabajar y que solo rentara el local, pero ¿te imaginas encerrarme en la casa y no hacer nada?”, cuestiona mientras agranda esos ojos claros pero enrojecidos por el llanto.

Cuando tembló, ella se encontraba atendiendo en la estética, recuerda que el movimiento no la dejaba caminar. El edificio crujía y ahora sabe porque, “los vidrios se caían, las cosas caían, todo se venía abajo», describe.

También pudo resguardarse en un lugar seguro, pero lo que más le preocupaba en ese momento era la señora Lupita, una mujer de más de 80 años a quien minutos antes había visto pasar por la calle. “Ella había salido a comprar pan, no había regresado, hubiera muerto si así hubiera sido pues su departamento fue el primero que se desplomó, Lupita volvió a nacer”, narra Adela sorprendida mientras busca las fotos que tomó con su celular para mostrar la forma en la que se derrumbó el edificio.

La construcción de cuatro pisos no se desplomó en su totalidad, se derrumbó solo de una esquina, justamente el primero en destruirse fue el departamento de la señora Lupita, sobre él los tres departamentos siguientes, uno sobre otro. Las viviendas que se encontraban al otro costado del edificio y los cinco negocios de la planta baja permanecieron. Sin embargo, después del sismo ya nadie pudo regresar.

Cuando se anunció la demolición total y al enterarse de que darían unos minutos para recuperar algunas pertenencias, Adela se apresuró para estar en el lugar e intentar rescatar lo que se pudiera. “cuando me asomé a la estética todo seguía ahí, pero no veía a mi virgen. Busqué, pregunté y nadie sabía de ella; la encontré colgada en la parte de atrás del edificio, seguramente alguien de protección civil la vio y la colocó ahí”, piensa Adela y saca otra vez  su celular para buscar la foto que le tomó a su virgen después de encontrarla.

Quizá de sus pertenencias ella solo puedo recuperar lo mínimo, pero haber rescatado la imagen de la virgen la tiene satisfecha.

De pie y trabajando

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Cuando a los vecinos de Concepción Béistegui se les pregunta por el Señor Enrique, en seguida dan noticias de él, todos lo conocen, quizá porque desde el 19 de septiembre no solo vive en una carpa, ahora también labora ahí.

Una cama improvisada, una casa de campaña, un burro de planchar y docenas de ropa colgada en ganchos, es como se mira el espacio en el que ahora duerme aquel hombre de cabello cano y ojos tristes.

Antes del temblor del 19, Enrique vivía en un cuarto que le prestaban en el edificio de Béistegui 1503, además por nueve años fue empleado de la tintorería “La 12na”, uno de los negocios más afectados en el derrumbe.

Al igual que sus vecinos de los otros negocios, Enrique García sintió, miró y vivió el terremoto del martes 19. “No recuerdo como salí, no sé si abrí la puerta o brinqué el mostrador, solo recuerdo que antes de salir me regresé a apagar las planchas, las pastillas, todo lo eléctrico que teníamos en la tintorería; después de eso me caían cosas sobre mis hombros, vidrios, escombros; fue cuando pensé que esto era más grave de lo que imaginaba”, platica Enrique.

La pérdida del cuarto que le prestaban para dormir y sobre todo la pérdida de su empleo lo desanimaron por unos días. Sin embargo, a las dos semanas y gracias a la idea de un vecino, Enrique decidió colocar un burro de planchar en la calle y continuar con su oficio, planchar la ropa.thumbnail_Señor-enrique-2-640x427

El trabajo ha resultado, no solo por el anuncio que colocó al principio, sino también por la ayuda que se difundió en las redes sociales. “Agradezco a toda la gente que me ha ayudado y me ha tenido la confianza de traer su ropa porque yo no tengo ningún lugar fijo para resguardarla, si no fuera por esa confianza júrelo que no tuviera ninguna prenda”, comenta.

Para trabajar, ahora Enrique ya no tiene un horario fijo, se ha organizado solo para cumplir con las docenas que le llevan y poder cobrar los 108 pesos que le dan por ellas.

Él no descarta que en un futuro logre obtener un lugar establecido y continuar con esta actividad, o conseguir un espacio para vivir; sin embargo, sabe que le llevará mucho tiempo. “No puedo ponerme en la situación de decir que voy a rentar un departamento si no tengo un ingreso fijo, en el que incluso pueda rentar un cuarto de 2000 pesos. Quizá logre dar el anticipo, pero si luego no puedo, me dirán: ¡oiga! ¡Fuchi! ¡váyase!”

Enrique no pudo ser acreedor a la ayuda de renta que el gobierno de la CDMX otorgó, pues él no era propietario, solo pudo adquirir el seguro de desempleo, pero hasta el momento no había recibido nada. Por lo pronto, continua en esa carpa con docenas de ropa por planchar, pero satisfecho por el apoyo de sus vecinos.thumbnail_Señor-enrique-3-640x427

El edificio de Concepción Béistegui y Yácatas 1503, fue señalado por el gobierno de la Ciudad de México como dentro de los 13 inmuebles por demoler. El trabajo se  ejecutó en una semana. Picos, palas y grúas fueron las encargadas de limpiar y desaparecer la construcción.

Ahora ya no luce igual a como lucia hace dos meses. Una gran cerca de madera rodea el terreno donde se encontraba el edificio, atrás quedaron 70 años de recuerdos vividos por los habitantes de ocho departamentos y cinco negocios que conformaban la estructura, quienes demandan:

“Pedimos al gobierno de Mancera, que así como nuestro edificio fue el primero en demolerse, sea el primero para la reconstrucción”.

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